Archivo: México, la desaceleración está a la vuelta de la esquina

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Los efectos de los terremotos serán inicialmente negativos y obligarán a una contracción en el PIB, aunque después vendrá un repunte.

Nuestra perspectiva: Prevemos un crecimiento del PIB de 1.9% en 2017 y 1.6% en 2018. Esto es un cambio de nuestras expectativas anteriores de 2.1% y 1.3%, respectivamente. Ya hemos incorporado la desaceleración esperada del tercer trimestre de 2017 después de los terremotos, y la esperada aceleración posterior por el gasto de gobierno y la reconstrucción. Prevemos una inflación de 6.4% al cierre de 2017, y 3.6% a finales del 2018. Vemos que Banxico se mantenga con una tasa en 7% por el resto del año y que recorte la tasa de interés en 100 puntos base (pb) en la segunda mitad del 2018. El TLCAN será una negociación complicada, la cual es probable que se extienda más allá de este año.

Perspectiva principal: Prevemos que el PIB se desacelerará debido a políticas fiscales y monetarias más estrictas, aunado a la incertidumbre creada por las negociaciones del TLCAN. Un crecimiento lento ayudará a la inflación. Vemos que el TLCAN se actualizará de forma trilateral, pero después de una larga y complicada negociación.

Principales riesgos: El riesgo al alza más importante para nuestra perspectiva de crecimiento es que Estados Unidos continúe con un crecimiento fuerte sin inflación. El principal riesgo externo a la baja son las políticas públicas de Estados Unidos y las ventas de autos nuevos en ese país.

Cambios a nuestro pronóstico del crecimiento del PIB después de los terremotos:

Hemos modificado nuestro pronóstico del crecimiento del PIB a 1.9% de 2.1% para el 2017, y a 1.6% de 1.3% para 2018. Debido a dos razones: el impacto de los dos terremotos durante septiembre y la desaceleración más de lo esperado en la actividad en el margen.

Los terremotos significan una contracción en el tercer trimestre…

Estimamos una contracción en la actividad económica de 2pp durante el tercer trimestre de 2017, como consecuencia de los dos grandes terremotos de septiembre (sobre la tasa de crecimiento trimestral, anualizada usando datos ajustados por estacionalidad). El primer terremoto tuvo una magnitud de 8.2 y afectó a los estados de Oaxaca, Tabasco, y Chiapas. Combinados, estos estados representan un 6.4% del total del PIB. El segundo terremoto tuvo una magnitud de 7.1, y afectó a Puebla, la Ciudad de México, Morelos, y el Estado de México, entre otros estados. Estos estados equivalen a un 30% de total del PIB. El impacto en la economía del segundo terremoto es mayor, aunque fue de menor magnitud. La contracción en septiembre debido a los terremotos junto con la contracción del IGAE en julio, nos llevó a reducir nuestra expectativa del crecimiento anual del PIB por debajo del 2%.

 …seguido de una aceleración

Prevemos un impacto positivo neto en la economía después de los terremotos, tomando en cuenta la reconstrucción y el apoyo. El gobierno tiene varios recursos. Uno de ellos es el FONDEN (Fondo Nacional para Desastres Naturales), con cerca de $850 millones de dólares disponibles en el 2017 y 2018. Pero el gobierno también puede utilizar recursos fiscales, a expensas de un menor superávit primario este año y el próximo. En general, el gobierno podría utilizar 1% del PIB para la reconstrucción y el apoyo a los damnificados, y aun así tendría un superávit primario en ambos años. Estimamos que estos recursos tendrán un impacto positivo en la economía durante el último trimestre de 2017 y la primera mitad del 2018. El apoyo fiscal nos llevó a incrementar nuestro pronóstico de crecimiento del PIB para 2018 a 1.6% de 1.3%. Todavía esperamos una desaceleración en la economía, pero menos marcada que antes, gracias a una menor consolidación fiscal después de que ocurrieran los desastres naturales.

Parece que la inflación ha llegado a su nivel máximo

En agosto, parece que la inflación ha alcanzado su máximo, con 6.7%; lo cual está en línea con nuestras expectativas y la visión de Banxico de que no se necesitan más alzas en las tasas de interés. El registro de la primera mitad de septiembre mostró que varios de los sub-índices afectados por las alzas en precios energéticos de principio de año, y la depreciación del peso hasta enero, ya van a la baja. La inflación subyacente mostró evidencia de que la apreciación del peso desde mediados de enero está ayudando a reducir la inflación.

Banxico recortará tasas durante la segunda mitad del 2018

Prevemos que el siguiente movimiento de Banxico sea un recorte, debido a la desaceleración en la actividad económica y la inflación que anticipábamos. El riesgo es que Banxico pueda hacer recortes de forma anticipada, si la inflación o la economía se desaceleran más rápido. Prevemos un recorte de 100 puntos base durante la segunda mitad del 2018, después de las elecciones. El total de los recortes, incluso la posibilidad de ellos, depende de los movimientos de la Fed. Nuestro equipo de economistas para Estados Unidos esperan que la Fed suba 25pb en diciembre 2017, y tres veces en 2018.

Un evento importante es la renegociación del TLCAN

El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) está en un proceso de renegociación. Las autoridades esperan que las negociaciones terminen en diciembre del 2017, para poder mandar a aprobación un borrador a los cuerpos legislativos de cada país. Pero esta fecha parece ser muy apretada, debido a que la eliminación del capítulo 19 y la imposición de las medidas por parte de Estados Unidos que buscan reducir el déficit comercial con México no se han puesto a discusión todavía. El calendario también se ve muy apretado debido a las recientes discusiones comerciales entre Estados Unidos y Canadá, entre otros dada la insistencia de Canadá de mejorar las regulaciones laborales en el TLCAN.

Vemos que existe una importante probabilidad de que las negociaciones o al menos el proceso de aprobación de la actualización del TLCAN se empalmen con las elecciones en México y Estados Unidos en 2018. Creemos que existe una baja probabilidad de que Estados Unidos se salga del TLCAN, dados los beneficios que reciben los productores de dicho país y el fuerte poder de cabildeo de algunos beneficiarios del TLCAN en Estados Unidos. La incertidumbre seguirá alta si las renegociaciones del TLCAN toman más tiempo de lo esperado por las autoridades y se empalman con las elecciones, retrasando las inversiones. Si las renegociaciones del TLCAN se salen de control y se imponen políticas proteccionistas, la economía sufrirá dos grandes shocks: menor demanda externa y altas primas de riesgo, lo cual tendría un impacto negativo en la economía y en el precio de los activos.

Carlos Capistrán
Economista en Jefe para México y Canadá
Bank of América, Merrill Lynch