Archivo: Sector automotriz mexicano, riesgos y oportunidades ante nuevo escenario

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El crecimiento de la industria en los años recientes debe aprovecharse para reorientar al mercado hacia nuevos horizontes y dejar la dependencia de un solo mercado.

(Éste artículo fue publicado en la edición de Febrero de Global Industries)

El sector automotriz es en primera instancia el más golpeado por el nuevo escenario que se vislumbra con el naciente gobierno estadounidense de Donald Trump. México de hecho vivió en la última década un “sueño automotriz”, aunque en realidad el proceso empezó antes, la llegada de prácticamente todas las armadoras globales más importantes del mundo a instalar su infraestructura, impulsó el crecimiento del mercado y también catapultó la presencia exportadora del país en este sector.

USD 22,000 mdd, inversiones en el sector automotriz mexicano entre 2010 y 2015

La mano de obra calificada y con menor costo, fue una de las más claras ventajas competitivas que ofreció México a la industria automotriz mundial, el boom se hizo evidente en los últimos 10 años, con un crecimiento inusitado. Pero las condiciones cambiaron, a reserva de explicar el porqué la política económica del nuevo presidente de Estados Unidos toma como estandarte a la industria automotriz, es un hecho que nuestro país resentirá en los años siguientes condiciones menos propicias para el crecimiento en este sector.

Sin embargo, es importante revisar las oportunidades que se pueden presentar, en medio de los riesgos que significan los cambios. En la industria automotriz mexicana existe la infraestructura necesaria para mantener el ritmo de avance y el impulso de las ventas externas. Una cosa es cierta, las fábricas no se desmantelan de la noche a la mañana, se cancelaron nuevas inversiones pero no se puede eliminar intempestivamente la infraestructura creada en los años anteriores, la industria automotriz mexicana está consolidada, ahora la pregunta es: ¿qué hacer ante el nuevo panorama?

Cifras envidiables

De acuerdo con un documento elaborado recientemente por ProMéxico, se espera que la industria automotriz mexicana produzca hacia el año 2020 cerca de 5 millones de vehículos ligeros al año de 13 marcas diferentes. Para entonces se esperan 30 plantas de manufactura a lo largo y ancho del país.

Posiblemente las cifras tendrían que revisarse en vista del cambio en las reglas del juego, pero no así el optimismo ya que las estrategias de inversión de muchas empresas en el sector se mantendrán a pesar de todo, y México debe mantenerse como un importante productor de automóviles a nivel global, por sus ventajas competitivas. La consolidación de la industria en nuestro país nos ha llevado a que México sea actualmente el séptimo productor de automóviles a nivel global, y el segundo exportador a Estados Unidos, aunque también destaca ya en otros mercado como el europeo y asiático.

En la última décadas las inversiones de diferentes armadoras en nuestro país totalizan la cantidad de 27 mil millones de dólares, tan solo entre 2010 y 2015 las inversiones en el sector fueron de 22 mil millones de dólares. En 2015 el país fabricó 3.4 millones de vehículos, prácticamente 40 por ciento más que Brasil, otro de los grandes mercados del continente.

3% del PIB nacional representa la industria automotriz mexicana

Sin embargo, es un hecho que la industria automotriz mexicana debe diversificarse más, sobre todo en este nuevo contexto de presiones económicas y cambios de directrices que se resienten entre nuestros principales socios comerciales. De acuerdo con las cifras oficiales, actualmente el 80 por ciento de la producción automotriz de México está destinada al mercado de exportación, mientras que 86 por ciento de las exportaciones totales tienen como destino los mercados de Canadá y Estados Unidos.

Es un hecho que el mayor crecimiento porcentual del mercado exportador se registra en la zona ajena al Tratado de Libre Comercio, pero todavía es insuficiente. En términos generales, la industria automotriz mexicana representa 3 por ciento del PIB nacional y 18 por ciento del PIB manufacturero, amén de general alrededor de 880 mil empleos directos y aportar 20 por ciento de la de la producción automotriz de América del Norte. Se calcula que en nuestro país se gradúan año con año alrededor de 100 mil ingenieros automotrices de clase mundial.

Éstas son en resumen algunas cifras relevantes de la industria automotriz mexicana:

  • Séptimo productor mundial de vehículos en general, 3.6 millones
  • Séptimo productos mundial de vehículos ligeros, 3.4 millones
  • Cuarto exportador de vehículos ligeros, 2.8 millones
  • Quinto productor mundial de vehículos pesados, 191,000
  • Cuarto exportador de vehículos pesados, 156,900
  • 21 de las principales armadoras globales tienen presencia en nuestro país
  • Más de 300 proveedores de primer nivel de la industria terminal
  • Generación de 81,927 empleos en la industria terminal
  • Participación de 3% en el PIB nacional
  • Participación de 18% en el PIB manufacturero
  • 20% de la inversión Extranjera directa
  • 27% de las exportaciones totales

Cadena de proveeduría nacional, el primer gran reto

Con todo y las importantes cifras de crecimiento que ha observado la industria automotriz mexicana en los años recientes, existen muchas oportunidades para desarrollarla todavía más y consolidarla. Un problema en la industria mexicana es el elevado porcentaje de proveedores de partes y tecnología de origen extranjero, debido a que en ese sentido todavía es necesario explotar el potencial de desarrollo.

Es un hecho que las cadenas de proveeduría , materia prima, diseño y producción, así como tecnología, son oportunidades que se ofrecen en la industria nacional, también como diferentes proyectos que juntos podrían impulsar la competitividad del sector automotriz mexicano. El año pasado se registraron apoyos a más de 4,000 pequeños proveedores de la industria automotriz, para impulsar en un porcentaje determinado la denominación nacional de la cadena de proveeduría.

82% de las exportaciones automotrices están dirigidas a Norteamérica

Uno de los éxitos de otros mercados descansa precisamente en el hecho de que impulsaron sus propias cadenas de proveedores, fortaleciendo a su industria, disminuyendo sus costos de producción y generando una industria absolutamente fortalecida. Algo así debería suceder en nuestro país. Con el impulso y la generación de cadenas de proveeduría nacionales, se generan condiciones para el desarrollo regional y sectorial, algunos estados tienen un peso de hasta 35 por ciento en su PIB proveniente de la industria automotriz, algo que puede incluso profundizarse.

Consolidar una cadena de proveeduría nacional es un gran reto no solamente para la industria automotriz sino para la industria en general. Está comprobado que muchos de los casos de éxito global obedece al porcentaje en el que los insumos se consiguen dentro del país, lo que contribuye, entre otras cosas, a bajar los costos. En el caso específico de la proveeduría nacional, hay una gran ventana de oportunidad ya que actualmente se calcula que un promedio del 70% de los insumos en la industria automotriz provienen del exterior.

Las marcas llegaron para quedarse, no se irán

Las marcas que han establecido en los años recientes plantas de ensamblaje en México no se alejarán del país, incluso en este contexto diferente que se ha configurado con la administración Trump al frente de Estados Unidos. Como señalamos líneas arriba, las marcas arribaron a México en años recientes con cuantiosos inversiones, mismas que no pueden desmantelar de la noche a la mañana por tratarse de activos físicos, es decir, planta y equipo, no inversiones financieras que sí pueden retirar en cualquier momento.

Solamente en 2015 los sectores automotriz terminal y de autopartes representaron 20 por ciento de la inversión Extranjera Directa (IED) con un total de 5 mil 5757 millones de dólares. En forma acumulada, entre los años 2011 a 2015 la IED sumó una cifra de 19 mil 783 millones de dólares. Las inversiones en planta y equipo llegaron acompañadas de un boom en el mercado y la generación de miles de nuevas plazas laborales; adicionalmente prosperaron negocios como los de financiamiento automotriz; de hecho, casi todas las marcas abrieron a la par de nuevas plantas, áreas de financiamiento que les hicieron prosperar el negocio como pocas veces, México es un caso rotundo de éxito.

20% de la Inversión Extranjera Directa proviene del sector automotriz

Al cierre del año pasado entre plantas automotrices y de autopartes, la industria mexicana estaba compuesta por 39 conglomerados, que daban trabajo directo a miles de nacionales y muchos miles más en forma indirecta. Por lo general, un proceso de inversión tan cuantioso como el establecimiento de una planta armadora dura entre 3 y 4 años, tiempo en el que se maduran las inversiones y se genera el mercado suficiente.

La instalación de plantas automotrices en nuestro país es estratégica, México es la nación que cuenta con la mayor cantidad de tratados comerciales, eso es un plus para cualquier empresa global en el sector. También, la ubicación geográfica del país le permite tener acceso a mercados relevantes en mucho menor tiempo, como el asiático. Y no se trata solamente del mercado de vehículos ligeros en el que México participa con singular eficiencia, es también el segmento de vehículos de carga y/o pesados uno de los rubros que han impulsado la presencia de nuestro país en los mercados internacionales.

En armadoras de vehículos pesados destaca la presencia de empresas como Volvo Trucks y Mercedes Benz Trucks. Pareciera que las empresas más comerciales son las que mayor número de empleo generan en el país, lo que es cierto relativamente, en realidad existen empresas menos conocidas pero de gran importancia para el mercado nacional.

Por ejemplo, General Motors genera 15,092 empleos, Volkswagen 16,509, Johnson Controls México 26,197, Nemak 21,600, Magna International 25,000 y Lear Corporation 46,600 trabajos generados en nuestro país. El sector automotriz mexicano genera actualmente 875 mil 382 empleos directos, de los cuales 81,927 corresponde a trabajadores empleados en la fabricación de automóviles y camiones, mientras que 793,456 está concentrado en el sector de autopartes.

El motor exportador seguirá en marcha, hace falta meterle quinta

La gran oportunidad para la industria automotriz mexicana es el sector exportador, desafortunadamente México es un país cuyo consumo todavía no es lo suficientemente maduro para impulsar por sí mismo y mantener a un mercado como este. Sin embargo es una oportunidad importante, un mercado muy grande y una posición ideal que tienen México con respecto a otras naciones, entre ellas la ventaja de sus costos competitivos.

México puede exportar no solamente automóviles y camiones pesados, sino también autopartes, es uno de los mercados en los que ha empezado a competir con fuerza en los años recientes. La industria automotriz mexicana se ha centrado los años recientes en satisfacer la demanda del mercado estadounidense, algo que hasta ahora había funcionado pero que claramente está a punto de cambiar, o ya empezó.

875,382 empleos directos existen en la industria automotriz mexicana

En este sentido es urgente darle un giro a la dependencia del mercado estadounidense por parte del sector automotriz mexicano, solamente así nuestro país mantendrá lo que ha logrado hasta ahora, y tendrá posibilidades de extender el desarrollo de la industria. Por ejemplo, en 2015 se exportaron un total de 2 millones 758 mil 896 automóviles, de los cuales un amplio porcentaje se destinó a Norteamérica, con Estados Unidos como el país de mayor consumo al acaparar 72.2 por ciento de la demanda con un millón 993 mil 162 unidades.

Canadá participó con 10.5 por ciento de las exportaciones mexicanas de automóviles ligeros, equivalente a 290,340 unidades. Pero más allá, el mercado mexicano todavía tiene mucho por explorar, los mercados latinoamericanos, asiático, europeo y hasta africanos, son  oportunidades claras para la industria nacional.

En el segmento de autopartes nos sucede lo mismo, un amplio porcentaje se dirige al mercado estadounidense, descuidando otras oportunidades. Las exportaciones de vehículos ligeros a otros sitios del mundo son todavía modestas; por ejemplo, en 2015 se vendieron en Europa solamente 145,263 unidades hechas en México; es decir, 13.7 veces menos de lo que se vendió en Estados Unidos.

En Latinoamérica también hay oportunidades, durante 2015 las ventas de vehículos de manufactura mexicana en la región totalizaron la cantidad de 225,538 unidades. En Asia la presencia del sector automotriz mexicano es todavía más escasa, generadno nichos de mercado que pueden explorarse; en 2015 se vendieron solamente 79,902 vehículos hechos en México. África es una región prácticamente inexplorada, solamente 2,319 automóviles hechos en nuestro país fueron vendidos en aquellas lejanas tierras.

39 plantas automotrices y de autopartes existen en México actualmente

México está en una posición envidiable en el mercado automotriz global, pero pude escalar lugares porque son varias las ventajas competitivas que se lo pueden facilitar. Por ejemplo, al inicio de la década México ocupaba la quinta posición global en exportaciones automotrices, superado por Japón, Alemania, corea del Sur y España.

Las cifras del año 2015 señalan que nuestro país ya ocupa la cuarta posición como país exportador de automóviles ligeros. Estamos de entrada en el top five de los países exportadores de automóviles ligeros, y nos acercamos a los tres primeros sitios, ese debe ser el objetivo. ¿Qué necesita México?, afortunadamente en el caso del sector automotriz nuestro país requiere poco para ser todavía más competitivo, cuentas con muchas ventajas logradas a lo largo de lustros de trabajo en el sector.

En materia de costos es el mercado más barato respecto a los tres primeros lugares, Japón, Alemania y Corea del Sur, quizás en lo que debe mejorar es en la calidad de los productos finales. Estamos frente a a un periodo de retos, pero también de oportunidades, es un hecho que desde Estados Unidos llegan vientos hostiles dirigidos específicamente a la industria automotriz mexicana.

Sin embargo, lo que se ha construido a lo largo de muchos años no puede destruirse, hay mucho en juego, miles de millones de dólares en inversiones y miles de puestos de trabajo, amén de una economía que tiene en la industria automotriz uno de sus pilares.

Las oportunidades ahí están, ahora llegó el tiempo de saber de qué está hecha la industria nacional en general y el sector automotor en particular.

Antonio Sandoval