Incertidumbre, inflación, tarifas de combustibles impactan al sector de la construcción en 2017

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Desde finales de 2016, el sector se vio influenciado por un choque de oferta a través del precio del diésel, la depreciación del tipo de cambio, y las expectativas de los precios.

Debido a menor producción en edificación, con un crecimiento entre 0 y 0.5% al final del año; una caída de 10% en obras de ingeniería civil, así como incrementos en las tasas de interés (el costo del dinero en la contratación de créditos o hipotecas), incertidumbre en el entorno de negocios, y consecuentemente menor contratación laboral en la industria, el sector de la construcción en México terminará el año con una caída estimada en 1.3%. Desde finales de 2016, el sector se vio influenciado por un choque de oferta a través del precio del diésel, la depreciación del tipo de cambio, y las expectativas de los precios. A mediados de año, el Indicador Adelantado de la Industria de la Construcción (INAC) se ubicó en 98.83 unidades, acumulando 14 meses debajo del umbral crítico de 100 puntos y en los índices más bajos desde 2013.

60% de las entidades federativas registraron cifras negativas durante 2017

El INAC está constituido por el promedio mensual del Índice Construye de la BMV; el Índice de confianza empresarial momento adecuado para invertir; la Tendencia de los asegurados trabajadores en la industria registrados en el IMSS; y la Tasa de interés interbancaria a 28 días. Cabe señalar que el presupuesto de una obra se compone principalmente por el uso de materiales, mano de obra, renta de maquinaria y utilidad de constructor. Durante el primer semestre del año, los precios para la industria registraron incrementos de 12.5% promedio a tasa anual, algo que no se observaba desde el segundo semestre de 2008; esta inflación se debe a una escalada en el precio de los materiales, que superó tasas de 20% interanual, lo cual influye directamente al costo total de las obras.

De acuerdo con Forecastim, el costo del diésel impacta los precios con un incremento de 9%; es decir, por cada punto porcentual que sube el energético, hay un aumento de 9% en los insumos de la construcción. Este insumo influye en la inflación de la industria por su carácter fundamental en el uso de maquinaria y transporte pesado. Hacia junio, su precio acumuló un incremento de 13.5%, cuando en 2016 el precio aumentó 3% en todo el año. Hacia septiembre de 2017, en su comparación anual, el valor real de producción de las empresas constructoras retrocedió (-)5%, el personal ocupado descendió (-)4.5% y las horas trabajadas (-)2.9%; en contraste, las remuneraciones medias reales pagadas aumentaron 0.4% en septiembre de 2017 frente a igual mes de un año antes, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

El índice del gasto en construcción es uno de los componentes que integran el indicador de la Inversión Fija Bruta en México

Sin embargo, el gasto en construcción fue impulsado por el segmento residencial, para romper dos meses consecutivos a la baja y crecer 1.2% en septiembre, comparado con el decrecimiento de 0.1% que había registrado el mes anterior. El segmento no residencial; sin embargo, bajó 0.8 por ciento. Para el Centro de Estudios Económicos del Sector de la Construcción (CEESCO), los dos principales motores que impulsan el crecimiento de la industria de la construcción se apagaron: tanto la Obra Pública que continua sin presentar señales de reactivación con 17 meses consecutivos de tasas negativas, como el sube y baja de la Obra Privada (la cual está perdiendo fuerza debido al período incertidumbre y aumento del costo financiero que influye en la realización de nuevos proyectos de inversión. En noviembre, el índice de confianza del sector tuvo su peor caída del año respecto al mes previo: 1.8 unidades, para ubicarse en 46.5 puntos.

La razón es la incertidumbre sobre el futuro de la economía en el país, lo que desplomó el ánimo de los empresarios. Este índice mostraba una tendencia a la baja desde enero de este mismo año, cuando tuvo una disminución aún más pronunciada: 3.4 puntos. Sin embargo, en este mismo mes pero en su comparación anual creció 2.6 unidades. Durante el período enero a septiembre, el valor de producción de las empresas constructoras derivada de la Obra Privada registró una disminución de (-) 5.2%, mientras que la procedente de la Obra Pública disminuyó (-) 31.0%. La región Centro-Occidente destacó como la zona geográfica con mejor desempeño, impulsada por la constrcción de obra para los sectores industrial, comercial de servicios y desarrollos residenciales de usos mixtos.

Panorama a 2018

A pesar de lo anterior, se visualiza un repunte en esta actividad y una estabilidad para los meses por venir, según el Índice Adelantado de la Industria de la Construcción (INAC), elaborado por la consultora Forecastim. De acuerdo con el informe, gracias a mejores expectativas económicas y un entorno bursátil estable entre las empresas del sector, los precios del mercado de capitales están incorporando información que anticipa un desempeño favorable para empresas que fabrican materiales de construcción. Moody’s coincide. Para la agencia calificadora, los sectores de la construcción, así como de desarrollo de vivienda y materiales para la construcción, se mantendrán estables a lo largo del próximo año, con un crecimiento posible de 18%.

La Obra Pública continua sin presentar señales de reactivación con 17 meses consecutivos de tasas negativas

Esto será ayudado por mayores préstamos del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit). Moody’s destacó que la inversión en estos sectores como porcentaje del Producto Interno Bruto permanecerá estable, pero por debajo de niveles de 2015. La calificadora contó entre los factores adversos a la presión que ejerce el precio del petróleo sobre el gasto público y la incertidumbre económica derivada de las próximas elecciones presidenciales. El Subsector Trabajos Especializados, que contribuye con el 12% al PIB de la Construcción y que durante el primer semestre había mostrado un dinamismo muy importante, mostró una desaceleración significativa a inicios del segundo semestre, pero se espera que se reactive debido a las obras reconstrucción de cientos de edificios dañados por los sismos de septiembre.

Además, la confianza sobre el entorno de negocios oportuno para la inversión también se ubica en la tendencia positiva de su ciclo. En noviembre se ubicó en 100.5 unidades y ha crecido desde junio pasado. Todo esto crea un entorno favorable para 2018, sin importar que la industria de la construcción termine el año con una caída estimada en 1.3%.