Resumen 2017: NAICM, el próximo presidente deberá finalizarlo

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Pésele a quién le pese, obras en el NAICM no podrán revertirse

Son miles de millones de pesos invertidos y un proyecto cuya viabilidad para los próximos 50 años está comprobada científica y técnicamente

Contra viento y marea, pese a las impugnaciones con y sin sustento que ha registrado la obra, desde quienes aseguran que es una obra plagada de irregularidades y concesionada a importantes grupos empresariales con diversos intereses, hasta quienes aseguran que en las pistas “solamente se está aplanando el piso”, lo cierto es que las obras del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM) siguen su marcha. Las críticas siempre son buenas, incluso aquellas que se hacen con malas intenciones, entre más criticada esté la obra y más vigilada se encuentre, será en beneficio de los recursos que invirtió el país.

$180,000 millones de pesos, costo estimado total de la obra

Las obras del NAICM son y deben ser altamente fiscalizadas, sin importar incluso que haya excesos, es mejor eso y no que con el paso del tiempo se presenten fallas que pongan en peligro la vida de quienes lo utilizarán, personas de todo el mundo. De acuerdo con las estimaciones oficiales, el avance de las obras ronda niveles de entre 10 y 15 por ciento, de acuerdo a lo que se considere como obra terminada.Entre otras cosas, ya se licitó para la edificación del edificio terminal, la barda perimetral está prácticamente finalizada y los trabajos para la construcción de las primeras dos pistas avanzan favorablemente.

En línea con la “ruta crítica de vuelo”

En este contexto, la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM) tiene un avance a la fecha de 10 por ciento, dio a conocer recientemente el director corporativo de infraestructura del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM), Raúl González Apaolaza. Detalló que hasta el momento se ha finalizado la cimentación de dos pistas de aterrizaje y despegue, además de otras obras. “Vamos de acuerdo con la ruta crítica, en tiempo, sin problema”, señaló González Apaolaza. El funcionario adelantó que para el 2018 prevén tener concluidas las pistas 1 y contar con un avance de 60 por ciento de otra para aviación militar en este tiempo.

Por su parte, Federico Patiño Márquez, el director general del GACM y responsable del proyecto de infraestructura, afirmó que dicha obra equilibrará la zona oriente con la poniente de la Ciudad de México, en especial para los municipios de Nezahualcóyotl, Texcoco, San Mateo Atenco, Chimalhuacán y Ecatepec. El NAICM contará con una inversión total de 180 mil millones de pesos, al tiempo que se pretende que tenga seis pistas de aterrizaje y despegue, así como un tráfico anual de 100 millones de personas cuando esté en plena operación.

Imposible frenar y revertir una obra magna en el siguiente sexenio

El director de Infraestructura del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM), aseguró que la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM) lleva un avance general que ronda 30% (incluidos trabajos preparatorios) y 15% en obras, incluido el inicio del edificio terminal, por lo que confió en que en el próximo sexenio no se detendrá el proyecto. “Cualquier presidente sensato no va a parar una obra de estas características. La realidad es que dices una cosa en campaña o precampaña y otra es la realidad. Yo creo que todo mundo está convencido de la necesidad del aeropuerto”, comentó durante su participación en la primera edición en México de Airport Solutions.

120 millones, total de pasajeros atendidos para el año 2070

El funcionario recordó también los resultados de una encuesta que realizó el GACM entre los habitantes de los cinco municipios colindantes con la nueva terminal, donde 85% de los entrevistados está de acuerdo con la obra, por los beneficios económicos que va a generar. Hay una secuencia constructiva. En un cambio de gobierno, a lo mejor cambian las políticas, pero ya hay una serie de compromisos y el más grande es con los usuarios. El aeropuerto actual ya no da para más, llegó a su límite de 40 millones de usuarios. Si no hacemos nada se paraliza todo. La carga aérea es fundamental, estamos saturados.

No podrán revertir la obra, no se hace por decretos ni caprichos

En un escenario político-económico en el que el actual y único candidato visible, Andrés Manuel López Obrador, del partido Morena, gane la elección presidencial de julio de 2018, las obras del NAICM deberían detenerse y revertirse, según ha dicho el político en campaña. Lo cierto es que, si llegara a ganar, no podría cumplir su palaba, o sí podría, pero a un costo elevadísimo no solo para él y su naciente gobierno, sino para el país. Cuando el supuesto ganador tomara las riendas de la administración pública federal, si los escenarios y calendarios previstos siguen en tiempo y forma, el avance de la obra del NAICM será de aproximadamente 60 por ciento, con miles de millones de pesos invertidos, aproximadamente 108 mil millones de pesos.

Los gobiernos se sustentan en muchos factores, uno de ellos se llama “confianza” y es vital para su sobrevivencia, lo contrario, la desconfianza, es un elemento que incluso puede “tirar” esas administraciones. Lo anterior, sin considerar que no existen los estudios técnicos suficientes y sustentados en evidencias científicas de que “hay mejores opciones”, como dice el candidato. Si existen mejores opciones éstas deben presentarse ya, y la que maneja López Obrador, la de la Base de Santa Lucía, ha quedado suficientemente demostrado que no es la opción más adecuada. El NAICM pretende resolver el problema de movilidad y conectividad aérea en el país en forma inmediata y también para los próximos 50 años, la Basa Aérea de Santa Lucía resolverá esos problemas para los siguientes 12 meses una vez que inicie su supuesta operación.

50 años, vida estimada útil para el NAICM

No se trata de resolver esos problemas con un decreto o con un capricho, están presentados los estudios técnicos, medioambientales y comerciales, que sustentan la obra magna. El encargado de Infraestructura del grupo afirmó que recientemente el consorcio que construirá el edificio terminal (liderados por Cicsa, de Grupo Carso) inició la entrega de algunos planos para empezar formalmente sus trabajos. “Tenemos tres contratos en la terminal: pilotes, losa y la estructura de construcción. Empezamos las tres de manera simultánea. Lo de los pilotes va muy avanzado, la semana pasada entregamos la primera área de construcción de la losa a ICA (que la tiene a su cargo). El consorcio constructor nos empezó a entregar los planos del taller de la estructura, éstos se aprueban, en su caso, e inicia la construcción de la estructura”, refirió.

Al final de la administración, NAICM al 65%

El director de Grupo Aeroportuario Ciudad de México estimó un avance de 65% en la primera fase del nuevo aeropuerto al final de la administración de Enrique Peña Nieto, en 2018. El primer avión que despegue de la nueva terminal lo hará el 20 de octubre de 2020. No obstante, el ex gobernador de Hidalgo recordó que el aeropuerto será operativo hasta 2020, el 20 de octubre de ese año a las 7:01, esté despegando el primer avión comercial. Durante su primera fase, el nuevo aeropuerto contará con un edificio terminal de 550,000 metros cuadrados, 92 puertas de contacto, 42 posiciones remotas y tres pistas paralelas que operarán simultáneamente.

Esta infraestructura tendrá capacidad para 50 millones de pasajeros y se atenderán hasta 550,000 vuelos por año. La segunda fase de construcción y operación estará subordinada a la demanda y tendencia de la economía de México. Mucho va a marcar la demanda. Si sigue a la velocidad que va, en los siguientes cuatro años (a partir de 2020) deberá iniciarse la construcción del otro edificio satélite, los cálculos se extendieron hasta una vida útil de 50 años, con una proyección de 120 millones de pasajeros en el año 2070. En la nueva terminal aérea mexicana han participado incluso instituciones tan serias como el Instituto Politécnico Nacional (IPN), cuyas autoridades ya presentaron ante el Grupo Aeroportuario de la capital sus avances y contribuciones para el cumplimiento de los compromisos ambientales adquiridos para la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM). Las campañas y promesas políticas son una cosa, la frialdad de los números y su influencia en la confianza de los capitales es otra muy distinta. El NAICM seguirá su ruta de despegue, al margen del color de quien ocupe la casa presidencial.

Antonio Sandoval

Publicado en la edición 64 de Global Industries: