Zonas Económicas Especiales, una oportunidad más para traer progreso al sur del país

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El retraso económico y social de la región sureste mexicana ha sido la norma durante décadas. Las Zonas Económicas Especiales (ZEE), declaradas por el presidente Peña Nieto, buscan darle facilidades a la iniciativa privada para realizar negocios en esa zona, aunque, para atraer inversiones el estado mexicano deberá superar retos en materia educativa, de infraestructura y jurídica.

Aunque cuenta con una gran cantidad de recursos naturales y potencial turístico la región sur del país, compuesta por los estados de Campeche, Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz y Yucatán, presenta un atraso económico en comparación con las regiones centro y norte. De acuerdo al “Programa Regional de Desarrollo Sur Sureste 2014-2018” de la Secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU) la zona tiene una baja participación en el PIB nacional con 22%, mientras que los empleos formales solo representan el 16% de una plantilla laboral que se encuentra entre las más jóvenes del país, pero al mismo tiempo, se localiza en los últimos lugares en cuanto a educación.

En los últimos 6 años, se perdieron 23,047 empleos manufactureros en la región sur, mientras que a nivel nacional se generaron 360,600

En lo que se refiere a infraestructura, el 48% de la población se encuentra dispersa en comunidades rurales de menos de 2,500 habitantes, mientras que en el resto del país este porcentaje es de solo 28%. Solo el 32% de la red carretera está pavimentada, mientras que la infraestructura portuaria solo representa el 26% del total nacional.
De acuerdo a SEDATU algunos de los factores que inhiben la productividad en la región son:
• Bajo nivel educativo y falta de capacitación
• Elevado número de días para realizar trámites
• Incertidumbre jurídica
• Dispersión geográfica y baja conectividad con los centros urbanos
• Conexiones poco favorables hacia el centro del país y frontera norte

¿El detonante detrás de “revolución económica” china?

El concepto no es nada nuevo, la primer ZEE fue establecida en el año 1950 en Irlanda, sin embargo, el ejemplo más significativo y el que todo mundo utiliza para mostrar las ventajas de las zonas económicas especiales, incluido el gobierno mexicano, es China. En 1980 y por iniciativa del líder del partido comunista chino, Deng Xiaoping, la ciudad de Shenzhen se convirtió en la primera de cuatro en introducir una serie de reglas que buscaban fomentar la inversión, y de paso, reducir la influencia de Hong Kong la cual concentraba gran parte del capital extranjero de la región mientras aún se encontraba bajo control británico. Irónicamente la mayor parte de las inversiones procedieron de compañías localizadas en Hong Kong, después de una serie de modificaciones en las leyes laborales y una reducción al impuesto a las empresas a 15%, comparado con el 33% en el resto del país, Shenzhen se convirtió en una de las capitales industriales chinas, tan solo en 1993 ya captaba el 13% del total de las inversiones.

Tabasco y Veracruz son los estados que más crecieron en la región, pero lo hicieron a tasa del 1%, comparado con el 5% del norte 

Actualmente el país asiático cuenta con más de 750 zonas especiales, distribuidas alrededor de sus fronteras y un puñado se localizan en el interior; aunque no todas son iguales, algunas se establecieron para desarrollar industrias específicas, como el de la tecnología y la investigación. En 2013 se introdujo la primera zona de “Libre Comercio” en Shanghai, además de estímulos fiscales el gobierno chino introdujo nuevas disposiciones, como facilitar el acceso a Twitter y Facebook las cuales están restringidas en el resto del territorio, así como permitirles a particulares establecer una empresa sin necesariamente estar asociados con un similar de origen chino. A mediados de este año sectores como el aeronáutico, automotriz y naviero se abrieron al capital extranjero, por lo que se espera que la participación de las ZEE en el PIB sobrepase el 22% alcanzado durante 2016.

El modelo mexicano

El 29 de septiembre del 2015, el presidente de México, Enrique Peña Nieto, presentó el proyecto de las Zonas Económicas especiales, mismo que entraría en vigor exactamente dos años después. Al igual que las ZEE establecidas en varias partes del orbe su objetivo es fomentar la llegada de capital a través de varios beneficios, de los cuales destacan:
• Descuento de 100% en los primeros diez ejercicios fiscales del ISR, mientras que en los siguientes cinco ejercicios el descuento será de 50%.
• Tasa 0 correspondiente al valor del IVA, en adquisiciones realizadas entre empresas localizadas en una ZEE y cuando realicen compras con el resto del país.
• La capacitación a empleados se puede deducir en un 25%
• Créditos a las aportaciones patronales al IMSS
• Eliminación del pago de derechos en la compra de un inmueble
• Ventanilla única en la cual se consolidan 6,165 trámites a nivel federal, 850 estatales y 350 municipales

Algunas de las industrias a beneficiarse: aeroespacial, agroindustria, automotriz, construcción, forestal, metálica y metal mecánica, minería, química, textil y sector eléctrico 

Por decreto se establecen como Zonas Económicas Especiales a Puerto Chiapas, Chiapas; Coatzacoalcos, Veracruz; y Lázaro Cárdenas-La Unión compartido por los estados de Michoacán y Guerrero. Más adelante Salina Cruz, Oaxaca; y Puerto Progreso, Yucatán, serán incluidas a la lista. El trabajo detrás de la regulación, promoción y supervisión de las ZEE queda a cargo de la Autoridad Federal para el Desarrollo de las Zonas Económicas Especiales o AFDZEE, la cual es precedida por Gerardo Gutiérrez Candiani, ex-presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana.

Durante su comparecencia ante la Cámara de Diputados señalo que se requieren alrededor de 7,300 millones de pesos en 2018 para realizar obras de infraestructura, energía y logística, entre ellas ampliar la capacidad de los puertos de Coatzacoalcos, Puerto Chiapas y Salina Cruz a un costo de alrededor de 600mdp; el mantenimiento de las Vías Férreas Chiapas-Mayab por alrededor de 1,200mdp y 400mdp para modernizar la carretera Acayucan-La Ventosa. En total se estima en 127mmdp el total de inversión que se requerirá en las ZEE, aunque, de acuerdo a la Secretaria de Hacienda el 70% provendrá del sector privado. De acuerdo a Gutiérrez Candiani el objetivo es que en el 2018 cada zona tenga una empresa ancla, en ese sentido la AFDZEE ha hecho un reconocimiento de algunas de las industrias potenciales en la región: la petroquímica, química y agroindustrial en Coatzacoalcos; la automotriz, forestal, minera y siderúrgica en Salina Cruz; la textil, la del papel y eléctrica en Puerto Chiapas.

El reto

Tal vez el desafío más importante no tenga que ver con los incentivos fiscales o la construcción de infraestructura, la seguridad sigue siendo la mayor asignación pendientes, el motivo histórico por la falta de desarrollo en la región y el termómetro por el cual los capitales evaluaran las oportunidades de inversión. En ese sentido el estado mexicano no solo debe de realizar tareas de cooperación sino debe de hacer valer el estado de derecho, algo que honestamente no se ha logrado en más de una ocasión. El sur del país se ha mantenido rezagado aun y con décadas de asistencia gubernamental, la iniciativa privada no será tan paciente por lo que es vital que a nivel federal, estatal y municipal se cumplan los compromisos o corremos el riesgo de seguir en el México de las dos realidades.

Juan Manuel Ponce