Huawei reaccionó al borrador legislativo presentado por la Unión Europea (UE), que busca retirar de forma progresiva los componentes y equipos de proveedores de alto riesgo en sectores críticos. La iniciativa se enmarca en las revisiones de la Ley de Ciberseguridad de la UE, impulsadas por el aumento de ataques cibernéticos y la preocupación por la interferencia extranjera y el espionaje digital.
Huawei, uno de los principales afectados, calificó la propuesta como discriminatoria. Un portavoz de la compañía afirmó que “limitar o excluir a los proveedores de fuera de la UE basándose en el país de origen, en lugar de en pruebas objetivas y normas técnicas, viola los principios jurídicos básicos de la UE de equidad, no discriminación y proporcionalidad, así como sus obligaciones con la OMC”.
La postura de la empresa se suma a las críticas previas del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, que ha cuestionado la iniciativa por considerar que restringe injustamente la participación de compañías extranjeras en el mercado europeo. Huawei advirtió además que “seguiremos de cerca el desarrollo posterior del proceso legislativo y nos reservamos todos los derechos para salvaguardar nuestros intereses legítimos”.
El debate refleja la tensión entre la necesidad de reforzar la ciberseguridad europea y las implicaciones comerciales y diplomáticas que conlleva limitar a determinados proveedores. La discusión legislativa continuará en los próximos meses y será clave para definir el papel de empresas como Huawei en el futuro de la infraestructura digital de Europa.






