Toyota Motor Corp. instruyó a sus empleados en Venezuela a trabajar desde casa mientras evalúa las consecuencias de la destitución y captura del presidente Nicolás Maduro por parte de la administración de Donald Trump durante el fin de semana. La medida busca garantizar la seguridad del personal en medio de un entorno político incierto.
Un portavoz de la compañía confirmó que el personal local recibió instrucciones de trabajar a distancia, sin precisar el número de empleados afectados. Toyota aclaró que la directiva no está impactando sus ventas ni producción, aunque mantiene vigilancia sobre la evolución de la situación en el país sudamericano.
La planta de Cumaná, donde se han fabricado modelos como el Corolla, ha enfrentado interrupciones recurrentes debido a la prolongada crisis económica venezolana. En 2020, durante la pandemia de Covid-19, la producción se redujo a apenas cientos de vehículos al año, reflejando las dificultades operativas en la región.
Maduro fue capturado por fuerzas estadounidenses y trasladado a Nueva York para ser juzgado, tras meses de presión militar sobre Venezuela. El hecho ha generado un nuevo nivel de tensión política que impacta tanto a las operaciones empresariales como al clima de inversión en el país.






