Volkswagen do Brasil fue condenada a pagar 30.44 millones de dólares por someter a trabajadores rurales a condiciones similares a la esclavitud en la Amazonia durante las décadas de 1970 y 1980. El fallo, emitido por un tribunal laboral, señala que los empleados fueron obligados a trabajar bajo servidumbre por deudas, vigilancia armada y en condiciones degradantes.
Las operaciones ganaderas y madereras de la empresa contaron con incentivos estatales durante la dictadura militar, como parte de un programa oficial para desarrollar la región. La sentencia se dictó tras el fracaso de negociaciones con la unidad brasileña de Volkswagen, que según la fiscalía “no mostró interés” en alcanzar un acuerdo extrajudicial.
Además de la indemnización, Volkswagen deberá reconocer públicamente su responsabilidad y emitir una disculpa formal. También se le exige implementar una política de “tolerancia cero” frente al trabajo esclavo, como parte de las medidas de reparación. La empresa anunció que apelará la decisión, aunque afirmó que “defiende sistemáticamente los principios de la dignidad humana”.
El caso ha reactivado el debate sobre la responsabilidad corporativa en contextos históricos, especialmente en zonas de expansión económica bajo regímenes autoritarios. La fiscalía considera que el fallo establece un precedente relevante para la protección de derechos laborales en Brasil.
Los recursos obtenidos por la condena serán destinados a programas de reparación y fortalecimiento de derechos laborales en comunidades afectadas. Hasta el momento, Volkswagen no ha emitido comentarios adicionales sobre el proceso judicial ni sobre las medidas que adoptará en cumplimiento de la sentencia.