Los accidentes laborales generaron pérdidas superiores a 76,000 millones de pesos en 2025, con un costo promedio de 21,500 pesos por trabajador lesionado, reveló la empresa de ciencia y materiales Dupont.
Señaló que día a día, cerca de mil trabajadores en México sufren un accidente laboral. de acuerdo con datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en su Memoria Estadística 2024, que registró un promedio de 527,802 riesgos de trabajo anuales, equivalentes a aproximadamente 1,446 accidentes de trabajo por día en el territorio nacional.
“El impacto indirecto por pérdida de productividad supera los 35 mil millones de pesos adicionales”, destacó.
A esto se suma la dimensión humana: hasta el tercer trimestre de 2025, se reportaron 796 muertes en accidentes laborales, lo que representó un aumento del 10% en comparación con el año anterior.
Las cifras también muestran una tendencia al alza y solo el año pasado los accidentes crecieron 15%, de acuerdo con datos del IMSS. Ante esta realidad, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que el costo económico de los accidentes laborales puede representar hasta 4% del Producto Interno Bruto (PIB).
Una nueva versión de la norma que llega 16 años después
En respuesta directa a este escenario, el 28 de marzo de 2025 se publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) la nueva versión de la Norma Oficial Mexicana NOM-017-STPS-2024, “Equipo de protección personal – Selección, uso y manejo en los centros de trabajo”, que entró en vigor el 28 de septiembre de 2025, sustituyendo la NOM-017-STPS-2008, que estuvo vigente durante 16 años.
La versión 2025 introduce una clasificación de cuatro niveles de protección y eleva de forma sustancial las exigencias técnicas para fabricantes, importadores y empleadores. Entre los cambios más relevantes se encuentran:
- La exigencia de un análisis de riesgos más detallado del entorno laboral,
considerando riesgos físicos, químicos, biológicos, ergonómicos y psicosociales para determinar el EPP necesario por puesto y área. - La obligación de que el EPP cuente con normas o estándares técnicos avaladospor laboratorios autorizados. Si no existe una norma específica, se aceptarán
datos del fabricante validados por laboratorios independientes. - La ampliación del deber de protección a visitantes, terceros y prestadores de
servicios que ingresen a áreas con exposición ocupacional. - El establecimiento de registros detallados sobre entrega, mantenimiento, reposición, limpieza y disposición final del EPP. Las multas por incumplimiento pueden alcanzar hasta 542,350 pesos.
El mercado migra hacia la validación técnica
El cambio regulatorio refleja una tendencia global: en operaciones industriales con exposición simultánea a partículas, líquidos químicos y contaminantes biológicos, la comprobación del desempeño real de los EPP dejó de ser una ventaja competitiva para convertirse en una obligación legal y ética.
En este contexto, las empresas que ya operaban con procesos estructurados de certificación y pruebas de laboratorio tienen ventaja. DuPont, por ejemplo, realiza evaluaciones técnicas rigurosas en sus líneas de prendas de protección utilizadas en aplicaciones industriales, de laboratorio y en operaciones con riesgo químico.
“Los nuevos requisitos refuerzan un movimiento importante del mercado hacia la validación técnica de los equipos de protección. Hoy, no basta con declarar un nivel de protección: las empresas deben demostrar, mediante pruebas y certificaciones, que los materiales realmente ofrecen el desempeño esperado en condiciones reales de uso”, afirma Karen Ranocchia, gerente de Marketing para América Latina en DuPont Personal Protection.
Según Ranocchia, la nueva norma también eleva el estándar de seguridad en toda la región.
“DuPont trabaja desde hace muchos años con procesos de pruebas de laboratorio, evaluaciones de permeación química y cumplimiento de normas internacionales en sus prendas de protección. Este enfoque ayuda a las empresas a tener mayor confianza en la elección de sus EPP y fortalece la cultura de prevención dentro de las operaciones”, concluye.






