Microsoft ha reducido su presencia física en China, cerrando al menos 15 sucursales y alianzas durante los últimos cinco años, pero mantiene operaciones mediante un modelo enfocado en nube e Inteligencia Artificial. La compañía encontró una oportunidad en atender a grandes empresas chinas con operaciones internacionales, evitando una retirada completa del mercado.
Las restricciones de exportación de tecnología avanzada de EE. UU. y el avance del software local han reducido la relevancia de China hasta cerca del 1.5% de los ingresos globales de Microsoft. Aun así, Azure y sus servicios de IA continúan siendo utilizados por compañías como ByteDance y Shein para operar en mercados internacionales.
Microsoft también está reorganizando Microsoft Research Asia, trasladando parte de sus capacidades y talento especializado hacia centros en Vancouver, Singapur y Tokio. Con esta estrategia, la tecnológica busca reducir riesgos geopolíticos mientras conserva acceso al talento asiático y a la creciente demanda internacional de servicios de IA y nube.






