La creatividad y la personalización marcan el camino de la Industria 5.0

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Automatización y colaboración son dos conceptos fundamentales que definen la cuarta revolución industrial, donde la robótica colaborativa tiene un peso específico, que se traduce en una mayor eficacia, menor costo de los procesos, un incremento de la productividad y un notable aumento de la calidad.

Sin embargo, ¿qué marcará el camino de la industria 5.0 que muchos expertos afirman está a punto de comenzar?

 El regreso del toque humano a la fabricación

Esben Østergaard, CTO y cofundador de Universal Robots considera que la robótica colaborativa es capaz de cumplir con una mayor cantidad de desafíos industriales en el mundo actual que los robots tradicionales. Las diferencias entre ambos son notables, no solo en cuanto a su diseño, sino también en cuanto a seguridad, uso, programación, versatilidad, y lo que es más importante, en cuanto a su interacción con humanos.

Todo ello ha formado parte del camino hacia la automatización de la industria 4.0, pero ahora ya toca ir un paso más allá. Toca buscar nuevos objetivos y desafíos que crucen fronteras y que satisfagan las necesidades del consumidor actual.

¿Cuál es entonces la clave de la nueva industria 5.0? Sin duda, la personalización. Este hecho supone poner a las personas en el centro de los procesos de producción, y aunque suene paradójico, volver en cierta manera a una etapa pre-industrial en la que las elaboraciones artesanales eran una seña de identidad, pero que hoy en día pueden desarrollarse con la más avanzada tecnología de producción industrial.

 Y es precisamente ahí donde entra en juego la creatividad que marcará la industria 5.0, que se traducirá en la unión del ingenio humano para crear productos personalizados con las máximas prestaciones de la robótica colaborativa.

Importante peso de la robótica colaborativa en la industria 5.0

 ¿Cuáles son las características de los cobots que harán que tengan un peso especial en la industria 5.0?

  1. Versatilidad: La producción de series de productos cada vez más cortas que se adapten a los gustos cambiantes de los consumidores es algo que pueden satisfacer los cobots gracias a su gran versatilidad.

Pero ¿qué ocurre con la personalización? ¿puede atender demandas personalizadas? La respuesta es sí. Un cobot puede programarse para una sola tarea, y una vez finalizada reprogramarse de forma sencilla para hacer otra diferente. De esta manera no se necesitan robots diferentes para elaborar productos distintos, y esta es una gran ventaja.

  1. Costos y retorno de la inversión: La personalización, la creatividad y el toque humano añadido a la fabricación suponen indudablemente un incremento del costo de los productos, que el consumidor que los demanda está dispuesto a pagar porque valora que sea algo especial y único.

Sin embargo, con un robot colaborativo los negocios no tendrán que hacer inversiones estratosféricas en tecnología para desarrollar este tipo de productos, ya que cuentan con un retorno de inversión de menos de un año, lo que hace que sean accesibles incluso para pequeñas empresas.

  1. Colaboración: La robótica colaborativa, lejos de sustituir a los trabajadores en los procesos de automatización en la industria 5.0, mejorará gracias a su característica de colaboración el diseño y la personalización humana. Así, los cobots aportarán velocidad, exactitud y la precisión necesaria para fabricar productos modernos a la par que artesanales.

 ¿Cómo pueden lograrlo? Con herramientas de vanguardia como son los efectores finales, como por ejemplo aquellos que tienen sentido del tacto, un aspecto clave para alcanzar la máxima precisión, o los más innovadores con destreza humana.

 Tareas que pueden automatizar los cobots 

Así las cosas, la industria 5.0 centrará sus esfuerzos en la colaboración entre máquinas y humanos para mejorar le eficiencia y la productividad con el objetivo de lograr la máxima creatividad y personalización. Por ello será necesario no solo que los profesionales estén adaptados a trabajar codo con codo con los cobots, sino que dediquen sus esfuerzos a tareas en las que aporten un mayor valor añadido.

Por su parte, los brazos robóticos están preparados para la llegada de una nueva revolución industrial ya que pueden automatizar casi cualquier tarea de la línea de producción, como, por ejemplo:

  • Las tareas repetitivas de pick & place
  • El manejo rápido y preciso de los moldes por inyección
  • La supervisión de la máquina de control numérico
  • Un correcto empaquetado del producto
  • El control de calidad
  • La optimización del volumen de producción en el montaje
  • Una óptima uniformidad en el pulido y abrillantado
  • Supervisión de maquinaria
  • Preciso atornillado y apriete
  • Los proyectos de pruebas y análisis de laboratorio
  • Un eficiente dispensado, pegado y soldadura

 

Además, gracias a herramientas como Application Builder de Universal Robots, se podrán crear en línea aplicaciones completas de una forma sencilla. A través de simulaciones funcionales en las que un cobot realizará la aplicación seleccionada en un entorno virtual, se podrá comprobar cómo desempeñaría el trabajo. Una vez finalizada la simulación, el usuario puede descargar el programa e incorporarlo en su robot colaborativo.

En conclusión, la industria 5.0 intenta asemejar un regreso a los procesos productivos más artesanales, pero aplicando las más avanzadas tecnologías de automatización industrial como son los robots colaborativos. De esta forma se podrán realizar productos de la más alta calidad, a gran velocidad y logrando la máxima eficacia y optimización de los recursos. Y todo mejorando la interacción entre cobots y humanos para ofrecer como resultado productos en los que la creatividad y la personalización son los principales protagonistas.