Por Elisa González, People & Organization Head en Siemens México, Centroamérica y el Caribe
La conversación sobre inteligencia artificial en la industria suele enfocarse en tecnología, automatización y eficiencia. Pero la verdadera pregunta no es qué tan inteligente es la tecnología, sino qué tan humano es el liderazgo que la acompaña. La IA está acelerando decisiones, aumentando la complejidad y transformando la manufactura a una velocidad inédita. Sin embargo, los fundamentos del liderazgo no cambian: confianza, claridad, empatía y responsabilidad compartida.
En entornos más digitales, el liderazgo debe volverse más humano. Hoy el gran desafío de la industria no es la automatización. Es el talento. Y los datos lo confirman: según Deloitte y The Manufacturing Institute, hasta 1.9 millones de empleos en manufactura podrían quedar vacantes para 2033 debido a la brecha de habilidades. No enfrentamos un exceso de talento desplazado, sino una escasez crítica de talento preparado.
Dentro de esa conversación hay un ángulo que no podemos ignorar: la baja participación femenina. De acuerdo con el World Economic Forum, las mujeres representan aproximadamente el 34% de la fuerza laboral en manufactura y menos del 25% en roles vinculados a IA, Cloud Computing y datos. No es un problema de capacidad. Es un problema de visión estratégica.
No obstante, las mujeres destacan en la industria impulsada por IA gracias a habilidades críticas como:
- Gestión simultánea de múltiples variables: En la necesidad de gestionar una operación industrial que equilibre calidad, seguridad, productividad y sostenibilidad, somos capaces de integrar múltiples variables con claridad, fortaleciendo decisiones clave en entornos impulsados por IA.
- Visión sistémica y pensamiento integrador: conectamos procesos, personas y tecnología de manera natural, en entornos donde cada decisión impacta a toda la cadena de valor.
- Alta adaptabilidad al cambio: aprendemos, nos adaptamos y evolucionamos con rapidez, ventaja crucial en un sector donde la IA transforma roles, flujos de trabajo y procesos.
- Resolución de problemas complejos: analizamos con estructura y decidimos con criterio, combinando datos con juicio humano para interpretar modelos de IA y hacer los ajustes necesarios.
- Impulso inclusivo: Creamos entornos de confianza, impulsando prácticas y estrategias de cambio cultural que facilitan la adopción de nuevas tecnologías.
- Innovación sostenible: Pensamos en el impacto a largo plazo, alineando tecnología, sostenibilidad y responsabilidad social en la transformación industrial.
La cuestión es ¿cómo atraer a las mujeres al sector industrial? En Siemens consideramos que lo primero es ampliar la conversación: mostrar al empleo industrial como un sector tecnológico innovador, con amplio margen para el desarrollo profesional y el crecimiento.
En segundo lugar, debemos repensar cómo reclutamos, fortalecemos y reconvertimos competencias, y desarrollamos a las personas para que prosperen en el marco de un entorno inclusivo hacia las mujeres. Empresas como la nuestra colaboran estrechamente con la academia, asociaciones gremiales y la industria para expandir vías prácticas y ágiles que preparen a hombres y mujeres para carreras de alta demanda en oficios especializados en esta nueva economía impulsada por IA.
La tecnología puede transformar procesos, pero solo el liderazgo humano puede transformar culturas.
Y en la era de la IA, esa diferencia lo es todo.






