Banco de México mantiene en 8.25% tasa de referencia

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Los indicadores disponibles sugieren que el debilitamiento de la actividad económica mundial que se observó en la segunda parte de 2018 continuó a principios de este año, presentándose un menor dinamismo en la mayoría de las economías avanzadas y algunas emergentes, destacando los casos de la zona del euro, China y, en menor medida, Estados Unidos. Esto ha dado lugar a una reducción en las expectativas de crecimiento global.

Los mercados laborales en las principales economías avanzadas continuaron mostrando estrechez. No obstante, la inflación general en dichas economías ha disminuido, en parte como consecuencia de los menores precios de los energéticos respecto al año anterior, mientras que la inflación subyacente se ha mantenido relativamente estable. Todo lo anterior ha consolidado la expectativa de que las condiciones monetarias de los principales bancos centrales no se restringirían en el futuro previsible.

En marzo, la Reserva Federal mantuvo sin cambio el rango objetivo para la tasa de fondos federales y reiteró su mensaje de que serán pacientes para realizar ajustes en el rango de su tasa objetivo. Adicionalmente, la mediana de las proyecciones del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) sugiere que no habría aumentos en el rango objetivo para la tasa de fondos federales en 2019.

Además, dicho Instituto Central anunció cambios significativos en la estrategia de normalización de su hoja de balance, que consisten en una disminución del ritmo de reducción de su tenencia de bonos a partir de mayo y la conclusión de dicho proceso en septiembre de este año. En este contexto, las tasas de interés de los Bonos del Tesoro Norteamericano presentaron importantes reducciones en todos sus plazos, aumentando el apetito por riesgo en los mercados financieros y propiciando mayores flujos de capitales hacia las economías emergentes.

Al respecto, cabe destacar que persisten riesgos para la economía global, de los cuales destacan una desaceleración más pronunciada que lo anticipado, la incertidumbre sobre las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, una salida desordenada del Reino Unido de la Unión Europea, un crecimiento de China menor al esperado y un escalamiento en las tensiones políticas y geopolíticas en distintas regiones.

Desde la última decisión de política monetaria, las condiciones más favorables que han prevalecido en los mercados financieros internacionales han contribuido a un buen desempeño de los activos financieros en México. No obstante, algunos factores de riesgo e incertidumbre asociados a la economía mexicana han implicado que los activos nacionales coticen con un descuento o prima de riesgo adicional. Entre dichos factores destacan los vinculados a la calificación crediticia de Pemex, e incluso a la deuda soberana del país.

El entorno actual sigue presentando importantes riesgos de mediano y largo plazos que pudieran afectar las condiciones macroeconómicas del país, su capacidad de crecimiento y el proceso de formación de precios en la economía. En este sentido, es particularmente importante que además de seguir una política monetaria prudente y firme, se impulse la adopción de medidas que propicien un ambiente de confianza y certidumbre para la inversión, una mayor productividad y que se consoliden sosteniblemente las finanzas públicas. En este contexto, es particularmente relevante que se cumplan las metas fiscales del Paquete Económico para 2019. Asimismo, es indispensable fortalecer el estado de derecho y abatir la corrupción.

 

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