La Conagua ha recuperado alrededor de 3,000 millones de metros cúbicos de agua mediante aportaciones voluntarias de industrias y distritos de riego. El mecanismo, impulsado dentro del Acuerdo Nacional por el Derecho Humano al Agua y la Sustentabilidad, está ayudando a destrabar prórrogas y modificaciones de concesiones que permanecían pendientes durante años.
Para los desarrolladores industriales, la devolución de volúmenes no utilizados se ha convertido en una vía para obtener mayor certeza hídrica y acelerar sus proyectos. Empresas como FINSA han logrado resolver algunos trámites en plazos de hasta tres meses, mientras avanzan en plantas de tratamiento capaces de alcanzar niveles de reúso de hasta 80% del agua.
El sector ahora espera el nuevo reglamento de la Ley de Aguas Nacionales, cuya publicación está prevista entre agosto y septiembre. Las nuevas reglas serán determinantes para definir cómo podrán obtenerse nuevos volúmenes de agua, especialmente después de la eliminación de las transmisiones de concesiones entre particulares.






