La planta de Kia en Pesquería, Nuevo León, se consolidó como la única fábrica del EV3 fuera de Corea del Sur tras el arranque de su producción el 4 de agosto, un hito que llega acompañado de una inversión de 649 millones de dólares en tecnología e infraestructura.
El impulso del nuevo eléctrico —que inicia con 26.5% de contenido local, cifra que la armadora espera elevar con el tiempo— llevaría a la planta a superar por primera vez las 300 mil unidades producidas en un año, luego de cerrar el primer semestre con 155 mil vehículos, dentro de una capacidad instalada de 400 mil autos anuales.
El destino de esa producción todavía se define: mientras Kia México prevé colocar 500 unidades del EV3 en el mercado local antes de que termine el año y ampliar envíos hacia Latinoamérica, la posibilidad de exportar a Estados Unidos permanece abierta, sin fecha ni confirmación oficial por parte de la compañía.
El movimiento se da en un contexto donde solo una cuarta parte de las ventas globales de Kia corresponde a vehículos electrificados, proporción que la marca busca duplicar con creces, hasta alcanzar 52%, en los próximos cuatro años.






