La automotriz Stellantis analiza el cierre y la venta de su planta de ensamblaje en Brampton, Ontario, según notificó al sindicato canadiense de trabajadores automotrices Unifor.
La organización sindical atribuyó la medida al impacto de los aranceles comerciales impuestos por la administración del presidente estadounidense Donald Trump a los productos procedentes de Canadá.
La planta, que empleaba a 2,200 trabajadores antes de detener sus operaciones para una reestructuración en 2024, vio suspendida su reconversión en 2025 cuando la empresa trasladó la producción de la Jeep Compass a una fábrica en Illinois.
La presidenta de Unifor, Lana Payne, confirmó que la compañía planea entablar conversaciones con una firma no revelada para la venta del complejo. Por su parte, la vocera del ministerio de Industria de Canadá, Melanie Joly, indicó que el gobierno federal colabora con la provincia de Ontario, el sindicato y la empresa para mantener la operación en la instalación.
La notificación ocurre previa a la negociación de un nuevo contrato colectivo entre Stellantis y Unifor, programada ante el vencimiento del acuerdo actual en septiembre.






