El mercado mexicano de equipo de protección personal transita hacia decisiones cada vez más sustentadas en análisis técnico, impulsadas por la entrada en vigor de la NOM-017-STPS-2024 y por la creciente exposición a riesgos químicos en sectores como farmacéutico, energético y de manufactura avanzada. DuPont, tras concretar en abril la venta de su negocio de aramidas a Arclin, concentra ahora su portafolio de protección personal en innovación y soporte técnico, con la mira puesta en industrias emergentes como semiconductores, baterías y ciencias de la vida.
Global Industries
La protección personal en entornos industriales dejó de ser, en México, una decisión guiada únicamente por el precio. Empresas de manufactura, química, farmacéutica y minería incorporan cada vez más criterios técnicos en la selección de sus equipos, en un contexto donde la reciente NOM-017-STPS-2024 exige análisis de riesgo documentados y evidencia técnica detrás de cada elección.
Claudia Sánchez Hernández, responsable del Desarrollo de Negocios y Canales para Soluciones de Protección Personal e Industrial de DuPont en México, Centroamérica y el Caribe, y líder del Segmento Químico, explica en entrevista para Global Industries hacia dónde se mueve esta demanda y qué sectores concentrarán el crecimiento de la compañía en los próximos años.
Asegura que el mercado industrial mexicano ha alcanzado un nivel de madurez importante en la toma de decisiones sobre equipo de protección personal. “Muchas organizaciones ya cuentan con profesionales de seguridad e higiene con experiencia en identificación de riesgos, y existe una cercanía mayor entre usuarios, distribuidores y fabricantes que facilita el acceso a soporte técnico y capacitación”, explica.
El costo, sin embargo, continúa pesando en la decisión final. Las empresas evalúan la inversión desde una perspectiva de costo-beneficio, aunque normalmente en conjunto con la capacidad de protección, la durabilidad y el respaldo técnico de la solución. “Existe un equilibrio cercano entre los criterios técnicos y los económicos; sin embargo, en industrias de alto riesgo, como aquellas con exposición a sustancias químicas peligrosas, los criterios técnicos suelen tener un peso mayor porque la seguridad de los trabajadores no puede comprometerse”, indicó Sánchez Hernández.
La entrada en vigor de la NOM-017-STPS-2024 llevó a numerosas organizaciones a fortalecer la gestión de selección y uso del equipo de protección personal. Entre los principales cambios operativos, la directiva del Segmento Químico de DuPont destacó la necesidad de contar con análisis de riesgo documentados, reforzar los programas de capacitación y asegurar que el EPP seleccionado cuente con evidencia técnica que respalde su nivel de protección.
Para varias empresas, esto significó revisar procedimientos internos y verificar que las especificaciones de los equipos coincidan con la información técnica de los fabricantes. La brecha más frecuente no está en la intención de cumplir, sino en traducir los análisis de riesgo en una selección de EPP técnicamente sustentada y documentada, sobre todo en protección química, un segmento donde México no cuenta con normas específicas para todos los escenarios. En esos casos, la norma permite apoyarse en estándares internacionales y en información técnica de fabricantes reconocidos.
Química, farmacéutica y energía lideran la sofisticación técnica
La sofisticación técnica en la selección de EPP está relacionada con el nivel de riesgo de la operación y con los requisitos regulatorios de cada industria. Sánchez Hernández identificó a los sectores farmacéutico, químico, petroquímico, energético y de manufactura especializada como los de mayor grado de especialización, donde la decisión se basa en análisis de riesgos, certificaciones y factores como el tipo de sustancia, la concentración y el tiempo de contacto.
La experta aseguró que los sectores con menor acceso a recursos técnicos requieren mayor acompañamiento para traducir los riesgos de sus operaciones en especificaciones adecuadas, un patrón que también distingue a México de otros mercados de la región. “El mercado mexicano continúa avanzando hacia una selección cada vez más técnica del EPP, donde además de la protección se consideran aspectos como la comodidad, la durabilidad, la productividad del trabajador y el cumplimiento normativo”, apuntó la directiva.
En Centroamérica y el Caribe, los responsables de seguridad requieren un acompañamiento más cercano por parte de fabricantes y especialistas para interpretar información técnica, por lo que la estrategia comercial en esos mercados se apoya con mayor fuerza en capacitación y asesoría técnica.
Además del segmento de baterías y movilidad eléctrica, DuPont identifica oportunidades en semiconductores y electrónica, ciencias de la vida, aeroespacial y manufactura avanzada, sectores impulsados por la relocalización de cadenas de suministro y la inversión en procesos de alto valor agregado. Estas industrias demandan, además de productos, capacitación y acompañamiento especializado para asegurar el cumplimiento de sus requisitos operativos y regulatorios.
El sector energético también representa una oportunidad estratégica para la protección personal en México. Más allá de las actividades tradicionales de hidrocarburos, la compañía observa oportunidades en generación eléctrica, energías renovables, almacenamiento de energía y mantenimiento industrial, donde la protección frente a riesgos químicos y de fuego repentino sigue siendo prioridad para las organizaciones.
Una oportunidad todavía sin explotar: la planeación preventiva
Sánchez Hernández ubicó en el desarrollo de modelos preventivos de planeación para contingencias sanitarias e industriales de gran escala una de las oportunidades menos exploradas del mercado mexicano de protección personal. La demanda de EPP puede crecer de forma exponencial en poco tiempo y superar la capacidad de producción y abastecimiento disponible, un escenario que evidenció la necesidad de estudios locales para dimensionar necesidades reales y fortalecer la resiliencia de las cadenas de suministro.
La reutilización controlada, los procesos de esterilización y las alternativas de reciclaje para determinados equipos podrían adquirir mayor relevancia en escenarios de emergencia, complementando los esquemas basados exclusivamente en productos desechables. Para DuPont, esta oportunidad representa una evolución hacia una cultura de prevención y preparación basada en datos, y define la aspiración de la compañía de consolidarse como referencia técnica en protección personal para la región en los próximos cinco años.
Este reacomodo de prioridades también se refleja en el portafolio de la compañía. DuPont concretó en abril la venta de su negocio de aramidas, que incluye las marcas Kevlar y Nomex, a Arclin, una transacción que le permite concentrar sus esfuerzos en las áreas estratégicas que continúan formando parte de su oferta de protección personal, con mayor inversión en innovación y en tecnologías orientadas a los retos actuales de seguridad de los trabajadores.
“Más que representar una reducción de capacidades, este cambio constituye una oportunidad para enfocar recursos e inversión en el desarrollo de nuevas tecnologías que continúen generando valor para los usuarios finales”, concluyó Sánchez Hernández.






