La Secretaría de Economía de México y una delegación del gobierno y sector privado de Suiza formalizaron el compromiso de acelerar los trabajos para la modernización del Tratado de Libre Comercio entre México y la Asociación Europea de Libre Comercio (AELC) —bloque que integran Suiza, Noruega, Islandia y Liechtenstein—, así como de actualizar el acuerdo comercial bilateral entre ambas naciones.
El encuentro de alto nivel estuvo encabezado por el subsecretario de Comercio Exterior mexicano, Luis Rosendo Gutiérrez, junto con el presidente de la Confederación Suiza, Guy Parmelin, el embajador de Suiza en México, Pietro Piffaretti, y representantes de la Cámara Suiza de Comercio en México, acompañados por directivos de 30 corporaciones helvéticas interesadas en expandir sus operaciones en el mercado nacional.
Las evaluaciones estadísticas presentadas por las autoridades de ambos países revelaron que el comercio bilateral alcanzó un valor de $4,272 millones de dólares durante el año 2025.
En materia de flujos de capital, el mandatario Guy Parmelin informó que la Inversión Extranjera Directa (IED) proveniente de Suiza hacia México ascendió a aproximadamente $2,300 millones de dólares en el mismo periodo anual. Con estos indicadores, el país europeo se consolida como un socio estratégico para la economía mexicana, posicionándose actualmente como el octavo socio comercial y la séptima fuente de inversión extranjera directa entre los países de la región europea, con un arraigo corporativo relevante en ramas industriales como la farmacéutica, alimentaria, tecnológica, manufacturera y de servicios.
La agenda de trabajo acordada por la dependencia federal y la comitiva empresarial suiza contempla el establecimiento de un canal de diálogo permanente enfocado en la facilitación logística del comercio, la transferencia y cooperación tecnológica, y el desarrollo de inversiones en sectores industriales estratégicos.
Adicionalmente, las representaciones gubernamentales coincidieron en extender los lazos de colaboración institucional más allá del ámbito económico, estructurando proyectos conjuntos en materia de educación pública, investigación científica, innovación y preservación del patrimonio cultural, al tiempo que ratificaron su postura de respaldo a los mecanismos del multilateralismo y el derecho internacional.






