Tecnología mexicana permite cosechar productos de calidad mundial

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Durante los últimos, en México ha disminuido la producción nacional de fertilizantes y, por lo tanto, el agro mexicano se ha vuelto dependiente de la importación de productos provenientes principalmente de China, Rusia, Estados Unidos, e incluso Colombia. Para darnos una idea, alrededor del 80 por ciento de los fertilizantes que se consumen en el país son importados, sin embargo, no llegan los productos de mejor calidad, sino aquellos que tienen un precio más bajo.

Ante este panorama, en 2011 se constituyóNEWBAUER, una empresa dedicada a desarrollar fertilizantes líquidos de alta especialidad para el sector agrícola que solucionan las necesidades específicas de la producción del campo, entre ellos: nitrogenados, fosfatados, potásicos, fórmulas madre y micro elementos, enfocados a maximizar la rentabilidad, asegurar un suelo sano y eliminar materiales dañinos para la salud humana y el medio ambiente.

A la compañía, conformada por un equipo multidisciplinario de agrónomos, biotecnólogos, químicos y financieros que aportan su experiencia para conseguir la materia prima e infraestructura necesaria para poder elaborar fertilizantes en México, sin depender de distribuidores que traen productos de otros países, le tomó cinco años desarrollar y diseñar los procesos de fabricación para su planta en Jalisco, la cual fue inaugurada el 24 de febrero de 2016

Al iniciar las operaciones de su primera instalación, NEWBAUER ya contaba con alrededor de 12 productos, mismos que fueron elaborados en colaboración con instituciones académicas como la Universidad de Guanajuato, el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (CINVESTAV) del Instituto Politécnico Nacional (IPN) en Irapuato, la Universidad Autónoma de Guadalajara y el departamento de química de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Actualmente, después de más de una década de su fundación y, a pesar de los desafíos que se han presentado por la pandemia de COVID-19, como el desabasto de materias primas o el incremento de precios en los insumos, NEWBAUER está cosechando todo el trabajo tecnológico, gracias a que agrícolas grandes empiezan a probar tecnologías nuevas, lo cual ha impulsado su crecimiento, involucrándose cada vez más en un mercado que se ha vuelto altamente competido.

“El core business de NEWBAUER es la innovación continua, porque desde 2011 a la fecha no hemos dejado de crear productos nuevos y aplicado mejoras a los que ya tenemos. Todos nuestros productos son creaciones 100 por ciento mexicanas, de las cuales tenemos 4 productos en trámite de patente y actualmente tenemos 20 productos ya con registro de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS)”, explicó Mauricio Ávila Avilés, Director General de NEWBAUER.

De acuerdo con el directivo, la tecnología que atrae el fertilizante al cultivo es lo que define el mercado y la ventana económica a la que te quieres dirigir. Por ejemplo, al sembrar una hortaliza, la calidad de la misma al momento en que sale la cosecha, define si es para consumo nacional o de exportación, y es ahí en donde se puede apreciar un cambio radical en el precio del producto.

En el caso del mercado nacional, casi siempre apunta a vender a Estados Unidos, que es un país que siempre requiere mucha calidad, por lo que es necesario ser preciso en los fertilizantes que se aplican para que sean atractivos para los agricultores estadounidenses, pero también ser competitivos en cuanto a precios.

“Nuestros productos son diseñados desde su nacimiento para tener las características fisicoquímicas ideales que sean aprovechadas en su totalidad por la planta, lo que evita que haya desperdicios de materiales y de recursos. Nuestros productos son totalmente líquidos, lo que ayuda al tema de la automatización de los procesos para aprovechar al 100 por ciento las nuevas tecnologías de riego que hay en la actualidad, los cuales permiten hacer más eficiente el consumo de agua y darle a la planta la cantidad exacta de liquido que necesita en la raíz, para que al final de la cosecha se tengan buenos rendimientos sin desperdiciar materiales”, aseguró Mauricio Ávila, quien agregó que la tecnología de NEWBAUER está basada en desarrollar la mayor concentración posible en un producto altamente clarificado.

Mínimo impacto ambiental en sus operaciones

En la elaboración de sus productos, NEWBAUER no utiliza disoluciones de sólidos, sino reacciones químicas, que a grandes rasgos significa neutralizar un ácido con una base, respaldado por un estudio de estequiometría, que es el balance entre productos químicos para encontrar una molécula estable, y todo esto parte desde las materias primas, que en este caso son las más puras que se encuentran en el mercado, lo que ayuda a que los residuos sean mínimos y se reduzcan a arcillas neutras para disponer de estos materiales responsablemente sin ningún problema.

“Nosotros no utilizamos ácidos recuperados de otras industrias, es por eso que, dentro de nuestro negocio, también vendemos ácidos agroindustriales totalmente claros, nunca negros ni verdosos (recuperados de industrias mineras o metalúrgica), como parte de nuestras materias primas, los cuales cuentan con la máxima calidad para poderlos introducir al mercado agrícola. Por ejemplo, utilizamos un producto fosfórico totalmente cristalino y purificado que aporta productos químicos responsables, que no son dañinos para el medio ambiente, ni para la salud de cualquier ente vivo”, destacó Ávila Avilés.

Para minimizar el impacto ambiental de sus operaciones, el consumo eléctrico de NEWBAUER es por medio de paneles solares, además de que el proceso de algunas reacciones químicas son exotérmicas lo que significa que con el simple hecho de mezclar sustancias se incrementan por sí solas la temperatura, es decir, no se necesita añadir temperatura por medio de una caldera que consuma gas lp, combustóleo o cualquier otra materia orgánica y esa misma que temperatura que se genera por la reacción, se aprovecha para la elaboración de otros productos que también necesitan calor, pero sin utilizar productos fósiles o combustibles.

Asimismo, NEWBAUER acaban de crear un nuevo concepto llamado Water Save Technology, el cual va encaminado a gastar menos agua, de la mano de otras tecnologías como el riego por goteo.

“Con estos sistemas se reduce considerablemente la cantidad de agua que se requiere, porque en muchas ocasiones, dependiendo del producto a utilizar, se necesita determinada cantidad para diluirlo. Por ejemplo, para las fuentes potásicas, se necesita una gran cantidad de agua, pero nosotros te podemos dar la misma concentración en un producto líquido en el que ya no vas a necesitar un excedente de agua”, precisó Ávila.

Desde el punto de vista del especialista, la principal ventaja competitiva de los productos NEWBAUER es que su tecnología está a la par de los líderes de la industria, inclusive, en algunos casos, hasta son superiores en partes de concentración, lo que les permite ser eficientes, con precios justos y disponibilidad para atender las necesidades locales, además de brindar certidumbre financiera en cuanto a costos de cosechas y asesorías personalizadas, a tal punto que sus clientes pueden conocer su planta y procesos para encontrar las mejores alternativas.

“Un ejemplo de lo anterior es un producto llamado NEWBAUER Brix, el cual se desarrolló por la necesidad de un cliente que consideraba que sus frutillas no tenían el dulzor adecuado, pero ahora este producto no sólo lo utiliza este cliente, sino varios más dedicados a la producción de berries”, expresó.

Gracias a que recientemente NEWBAUER logró conseguir una gran cantidad de certificaciones, la compañía poco a poco la se ha ido involucrando con empresas agrícolas líderes en el ramo, no como el proveedor principal, pero sí como uno que tiene destinado productos de seguridad. Este crecimiento paulatino le ha permitido fortalecer en un corto plazo sus procesos internos como la parte de servicio al cliente, el tema de logística y producción y el incremento de su plantilla laboral con más personas expertas en el sector químico.

“Afortunadamente tenemos muchas empresas interesadas en nuestros productos por lo que estamos reforzando nuestra cadena de distribución en el noreste del país: Sonora, Sinaloa y Baja California, tanto Norte como Sur. Estamos muy fuerte en el Bajío y ya nuestros productos también están llegando hasta Chetumal, Oaxaca y Chiapas”, detalló Ávila Avilés.

Entre sus planes a mediano plazo, la empresa productora de fertilizantes quiere incrementar su capacidad instalada, por lo que tiene en mente la construcción de una segunda planta en el noreste del país, donde vislumbran que sus productos pueden tener un gran impacto porque cuentan con soluciones muy específicas para el tipo de suelos que hay en esa zona.

Por último, Mauricio Ávila reveló que a largo plazo, de 5 a 6 años tal vez, su intensión es explorar nuevos mercados y exportar a Estados Unidos, donde ven buenas oportunidades de hacer negocios, sobre todo en California, donde ya han tenido pláticas con personas que asesoran diferentes cultivos en la zona y quienes les han dicho que algunos productos que manejan no los hay en ese mercado, como es el Nitrato de calcio ultraconcentrado y algunos otros.

“También nos gustaría incursionar en el mercado europeo. Lo que es un hecho es que primero queremos atender bien el mercado mexicano y posteriormente tener un crecimiento al exterior, aunque sea lento, pero seguro, para no poner en riesgo nuestro estandarte, que es la calidad”, concluyó. 

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